Lo había repetido tantas veces: “Están esperando que me maten”. Y tantas veces no le hicieron caso: “Todo está amarrado, todo está para la impunidad, la mafia lo controla todo”. Ya antes habían intentado matarlo y aquella vez, un día como hoy, lo lograron. Cinco balazos acabaron con la vida del exconsejero regional de Áncash, Ezequiel Nolasco Campos, hace un año, el 14 de marzo de 2014.
El feroz asesinato de uno de los más encarnizados adversarios políticos de César Álvarez Aguilar desencadenó precisamente la caída del hombre más poderoso de Áncash y a quien Nolasco, tras el primer atentado que sufrió y en el que mataron a su hijo, ya antes había acusado llamándolo por su apelativo: “La Bestia”.

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